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miércoles, 26 de abril de 2017

MI PRIMER BESO

Todos dicen que el primer beso es una experiencia inolvidable, un momento mágico, que se recuerda hasta el fin de tus días... 

Y yo, a mis 17, acabo de vivir ese momento. ¿Un poco tarde, quizás? Puede ser, ¡yo qué sé!

Bueno, a lo que íbamos. Ocurrió hace unas semanas, en el viaje de fin de estudios, que por cierto, fue increíble. Visitamos Praga, Český Krumlov (una ciudad preciosa de la República Checa), Salzburgo y Viena. 

Desde el primer día hice buenas migas con este chico. Era muy simpático conmigo, y me contaba sus rarezas (es un tío rarísimo, de verdad) sobre exorcismos, Satanás y demás pajas mentales sobre la Iglesia Católica. A veces no sé si está de broma o se cree esas cosas de posesiones infernales y espíritus malignos. Es un auténtico personaje. Pero le escuchaba, y me interesaba todo lo que decía. Es un tío muy interesante, con una labia impresionante. Siempre sabe qué decir, en cualquier situación. Al final del día, estábamos Alice, otro chico y yo, comiéndonos una asquerosa salchicha checa, y yo estaba sentada en el suelo mientras él me hacía un masaje. Recuerdo que me lo pasé genial aquel día. 

No fue hasta después que volvimos a hablar. Alice solía sentarse conmigo en el autocar, pero ese día se fue con otro y me dejó sola. Él aprovechó y se puso a mi lado, rápido como una centella. Yo no tenía mucha confianza con él, así que me agobió un poco el tema, pero en seguida sacó conversación.
¿Os he contado ya lo raro que es? Empezó a hablarme de su vida amorosa y sexual. Me contó que en su primera vez había hecho que la chica se corriera 11 veces. Yo me reí en su cara. ¡Menudo fantasma! Y esperaba que le creyera. A todo esto le conté que yo no había hecho nada de nada, no me había besado con nadie. 

- ¿En serio? No me lo puedo creer, si eres guapa, Natalia... 

Y ahí empezaron las fichas, o sus tácticas para "conquistarme". No veáis cómo me doró la píldora durante todo el viaje, no paraba de decir lo guapa que era y me subió la autoestima muchísimo. No estoy acostumbrada a que alguien me diga que soy mona o algo así. Me contó que había tíos que andaban detrás de mí (se lo inventó, pero bueno), que yo era atractiva, que las morenas con gafas son un fetiche sexual masculino muy recurrente, etc etc. (suelo llevar lentillas tho)

¡Y ojo a esto! Yo, con mi autoestima por el subsuelo, le dije, en broma: 
- Ya verás que para el curso que viene todavía no me he liado con nadie. Es que estoy segura. Te apuesto 50 €. 

Y ESA MISMA NOCHE ME LIÉ CON ÉL. ¡Pero qué me pasa! Claro que, no pienso pagarle ni un céntimo, ni que fuera un gigoló. 

Ocurrió así, atentos, amigos míos:

Aquella noche, nos subimos Alice y yo, con él, a otra habitación del hotel en la que había un montón de gente reunida. Al final se fueron todos, y, sin comerlo ni beberlo, nos quedamos los dos a solas. 
Él me llevó a un lugar del hotel donde no pasaba NADIE. No había ni un alma allí. Nos sentamos en las escaleras y hablamos como durante una hora y media. Le conté toda mi vida, todos mis problemas. De mi infancia, de mi otro colegio, de gente que conocíamos ambos. Yo estaba a gusto contándole mis movidas, pero él quería lo que quería. Todo el rato desviaba la conversación al tema que le interesaba: LIARSE CONMIGO. 

Me lo propuso así, tal cual. Me lo dejó en bandeja. Estuvo "convenciéndome" un montón de tiempo, calmándome, y fue muy comprensivo conmigo. Yo estaba nerviosísima, y él tuvo una paciencia de santo. Admito que se lo trabajó muchísimo todo. Y lo consiguió.

Al final cedí. Me quitó las gafas y nos empezamos a besar. Yo no me podía creer lo que estaba haciendo. Pero me gustaba. Era curioso. Y él besaba bien. Ay, estaba tan nerviosa que temblaba como una hoja. No podía controlar el tembleque. Él se iba emocionando cada vez más y me decía cosas sin parar, con un intento de voz sensual. Me decía: "¿pero quién podría rechazarte a ti, eh?" o "estaría besándote todo el día". Acabamos los dos por el suelo, revolcándonos por ahí. Hasta me mordió una teta. Yo me dejaba llevar, me dejaba hacer. 

Hasta que pensé que era suficiente y simplemente me levanté y le dije que me acompañara a mi habitación. Cuando acabamos eran como las 4.30 de la mañana. No quería separarse de mí. Luego se fue a su habitación caminando de una manera un poco extraña... Hummm. 

Estaba tan nerviosa y confusa que no me dormí hasta casi las 5 y media. ¡Qué nochecita! 



CONCLUSIONES FINALES: No es un primer beso de cuento de hadas, pero pese a todo, me lo pasé bien. Él no me atraía ni me parecía guapo, solo me caía bien. No esperaba que fuera a pasar esto. Sin embargo, me lo dejó tan fácil que acabé por decir: ¿por qué no?, y cedí. Me gustó la experiencia, pero no me atraía él. Eso es lo que falla. 
Luego estaba confusa y nerviosa, y se puso tan pesado que era inaguantable. Quería más, pero yo no. No me dejaba en paz ni a sol ni sombra. Cuando estaba con mis amigas, allí aparecía él. No paraba de agarrarme, sobarme, hacer que me volviera loca. Acabé por darle calabazas de una manera muy elegante por el Whatsapp. No se lo tomó nada mal, gracias a Dios. Ahora me llevo bien con él, pero ya está, ya pasó. Yo no quería que se enterara nadie de esto, la gente va a alucinar si lo sabe, pero es inevitable. Ya lo saben unas cuantas personas, más de las que querría. 

PD: Besar es fácil. Yo pensaba que no, pero lo es. Y supongo que no lo hago tan mal cuando... ya sabéis... (se fue a su cuarto caminando de manera extraña

 

Os dejo una foto de Meiko Kaji, la actriz y cantante más preciosa que ha pasado por la gran pantalla japonesa... Ya quisieran algunas idols modernas de tres al cuarto parecerse a ella.

sábado, 22 de abril de 2017

NUEVA EN EL COLEGIO - MI EXPERIENCIA

¡Pues sí, aquí estoy de nuevo, no sé cuánto tiempo después...! A estas alturas mis visitas están estancadas y no me lee prácticamente nadie, solo algún curioso que ha aterrizado por aquí de casualidad. Y la verdad es que lo entiendo, he abandonado completamente este blog. Pero a veces, no sé, lo echo de menos y me entran ganas de escribir otra vez. Como ya dije, este blog va a ser más personal y menos de manga y anime, y veré si busco un nuevo nombre para él. 



Sin más dilación, os contaré como ha sido mi experiencia cambiando de colegio este año. 

A finales de 4º de la ESO (15-16 años) decidí que no aguantaba más en mi anterior colegio y me cambié a otro. En la última entrada que publiqué, si no recuerdo mal, hablaba de lo asustada que estaba de ser nueva y todo eso. Temía no hacer amigos, no encajar, blablabla, lo típico. ¿Pues sabéis qué? ¡Que aquí no me va nada, pero que nada mal! 

Por fin algo le sale bien a Natalia, ¿no?. 

Al principio estaba perdida y muy nerviosa. Sin embargo, la gente de este nuevo colegio es totalmente distinta a la del anterior. Fueron amables conmigo desde el comienzo, y me ayudaron a integrarme. Me acuerdo que los primeros días se acercaba gente a preguntarme: 
"¿Natalia, qué tal? ¿Con quién vas en el recreo? Si necesitas ayuda, pídemela." No todos, claro, pero algunos sí y eso es lo que cuenta. 

Pero ya sabéis como soy, tímida sin remedio. No conocía a nadie, así que me pasaba el recreo en un grupo grande donde sentía que no pintaba nada porque todos eran amigos de antes. Los recreos eran momentos muy incómodos para mí, y había veces en las que me escondía en los baños para evitarlos. Es que sentía que era una acoplada, porque estaba con ellos y apenas abría la boca. Y eso me agobiaba muchísimo. 
Sin embargo, en clase estaba a gusto. Estoy cursando Humanidades (latín, literatura, etc) y ME ENCANTA. De hecho me cambié aquí porque en el otro colegio no había estas asignaturas, entre otras cosas. Eso era un punto a favor. Pero me lo pasaba mejor en clase que en el recreo. 

Ya casi es mayo, lo que quiere decir que estamos por el tercer trimestre y que el curso se acabará en breves. 

Sin embargo, a día de hoy puedo decir que me he integrado. ¡Yuhu! En marzo conocí a una chica muy simpática, también nueva en el colegio, y me hice amiga suya. Comenzamos a hablar porque íbamos a ir juntas en la habitación del hotel para el viaje de estudios. Ninguna de las dos tenía pareja, así que... ¿por qué no? 
La llamaré Alice aquí. Es rubia, está muy buena (y lo sabe), y le encanta el fitness, el gimnasio, la nutrición y la vida sana en general. Ya hablaré de ella luego. 
Ella es bastante sociable así que por fin no me sentía una intrusa, tenía una amiga que me abría puertas. 


El proceso de integración fue definitivo cuando fuimos al viaje de estudios. Allí conviví con mis compañeros, hice nuevos amigos, y me sentí totalmente parte del grupo. ¡Fue genial! Incluso ligué (bueno, más bien ligaron conmigo) y di mi primer beso. Ya contaré eso luego, es una historia divertida. 


¡CONSEJO PARA TODOS LOS QUE VAYAN A SER NUEVOS EN UN COLEGIO!

Mirad, al principio ser nuevo es complicado. No conoces a nadie, y aunque tus compañeros sean agradables, es díficil encontrar tu sitio. Pero al final, poco a poco, sea como sea, acabas conociendo a alguien y todo se soluciona. A veces, de manera natural, sin tener que hacer tú nada del otro mundo, simplemente te integras y eres uno más. Estás en el ajo. Si yo he podido sentirme a gusto y superar eso, teniendo una timidez que casi roza la fobia social, os aseguro que vosotros también. Es cuestión de tiempo y paciencia. 

Si lo estáis pasando mal en vuestro colegio pero dudáis en cambiaros, no os lo penséis. Quizás no os vaya de maravilla, pero siempre será mejor. Aquí nadie me conocía ni sabía nada de mí. Era un misterio y había gente que tenía interés en mí, en descubrirme. Estáis libres de vuestra "mochila". Será mucho mejor, de verdad. Este colegio es genial, no solo en profesores y asignaturas, sino en calidad de gente. Me he dado cuenta de lo cabrones que eran el otro. Todo el mundo lo dice: "La gente del (____) son unos hijos de puta. Hacen bullying, insultan, se meten con la gente." Esa es la fama que teníamos. Aquí hay problemas, como en todos lados, pero no sé como explicarlo, son mejor gente. No van por ahí machacando a los demás. 

Bueno, os dejo, ¡un besazo!